Alejandra Beckdorf: “El periodismo y el diseño tienen la responsabilidad compartida de cuidar la información”

Entrevistas

29 de julio de 2026

PorCatalina Billeke Brancoli
Alejandra Beckdorf: “El periodismo y el diseño tienen la responsabilidad compartida de cuidar la información”

En un escenario de sobrecarga informativa, fake news y desconfianza, los medios enfrentan el desafío de revisar cómo informan y construyen vínculos con sus audiencias. A propósito de la convocatoria 2026 de los Premios Chile Diseño, conversamos con Alejandra Beckdorf, diseñadora en 10:10, quien integró el equipo responsable de la nueva identidad de El Dínamo, proyecto ganador en la categoría Diseño de identidad y branding | Marca existente (versión 2025).

Los medios de comunicación cumplen un papel fundamental en la manera en que las sociedades comprenden su entorno, participan de la vida pública y construyen una mirada compartida sobre la realidad. Sin embargo, la transformación de los hábitos de consumo, la velocidad de las plataformas digitales y la circulación permanente de contenidos han tensionado su relación con las audiencias. Frente a este escenario, reformularse no significa abandonar la trayectoria construida, sino encontrar nuevas maneras de expresar su propósito, fortalecer su identidad y sostener la confianza.

Esa fue la reflexión que orientó el rediseño de El Dínamo desarrollado por 10:10. La propuesta articuló el legado y la solidez de la prensa tradicional con la rapidez y cercanía propias de un medio digital. Más que una renovación visual, el proyecto planteó una nueva forma de relacionarse con la información: menos estridente, más clara y capaz de favorecer una lectura pausada y reflexiva. Esta mirada llevó al proyecto a ser reconocido en los Premios Chile Diseño 2025, en la categoría Diseño de identidad y branding | Marca existente.

Alejandra Beckdorf, diseñadora en 10:10, integró el equipo de tres mujeres que desarrolló esta propuesta y lideró su dirección de diseño. Con ella conversamos sobre la responsabilidad del diseño en la construcción de credibilidad, la necesidad de que los medios evolucionen sin borrar su historia y los desafíos que enfrentan el diseño y el periodismo ante la expansión de la inteligencia artificial y la dificultad creciente de reconocer información confiable.

Desde Barco de Papel nos interesa abrir esta conversación porque creemos en la importancia de los medios como espacios de encuentro, reflexión y construcción de comunidad. También porque reconocemos la necesidad de revisar permanentemente nuestras propias maneras de comunicar: cómo presentamos los contenidos, qué experiencias de lectura proponemos y de qué forma construimos relaciones significativas con nuestras audiencias.

El proyecto buscó reinventar la identidad de El Dínamo en un momento marcado por la sobrecarga informativa y la desconfianza en los medios. ¿Cuáles fueron los principales desafíos de ese proceso y qué aspectos consideraron esenciales para construir una identidad que transmitiera credibilidad?

Creo que el mayor desafío cuando uno enfrenta un rebranding de una marca que ya está consolidada es entender el momento que está viviendo, su trayectoria y proyectar su evolución. Personalmente, creo que es un error borrar todo lo que una marca ha construido. Hay una historia, un reconocimiento y una conexión con las personas que vale la pena respetar.

El Dínamo nació en una era marcada por la inmediatez digital. Su identidad respondía muy bien a ese contexto: transmitía rapidez, actualidad y logró posicionarse de esa forma. Pero con el tiempo todos los medios comenzaron a hablar el mismo lenguaje, lo que terminó generando una sobrecarga de contenido e información.

Desde el diseño, trabajar la confianza es otro desafío, pero también lo tomamos como oportunidad muy interesante. Este proyecto nos obligó como equipo a parar y cuestionar ese escenario. Volvimos a mirar referentes históricos, medios cuya esencia estaba puesta en ser claros, funcionales e intencionados, que invitaban a una lectura más pausada y reflexiva. Nos dimos cuenta de que, hoy ofrecer ese espacio para consumir información con más calma también es una forma de diferenciarse.

Ahí encontramos la oportunidad para construir una identidad que no buscara gritar más fuerte que el resto, sino transmitir credibilidad desde el diseño, la intención y la calidad de la información.


En esta reinvención conviven el legado de la prensa tradicional con nuevas formas de informar y conversar con las audiencias. ¿Cómo lograron equilibrar esos dos mundos desde el diseño?

Esa fue la parte más entretenida del proyecto. Cuando tienes una idea que realmente sostiene la estrategia de diseño, las decisiones empiezan a salir de forma mucho más natural. No se trata de ir sumando elementos “choros” o tendencias, sino de entender qué rol cumple cada uno dentro del sistema. 

Teníamos dos mundos muy distintos. Por un lado, el legado de la prensa tradicional, con toda la credibilidad y el peso editorial que transmite. Y por el otro, una marca que había nacido completamente digital, con un lenguaje mucho más inmediato y dinámico.

El camino no era elegir uno de esos mundos, sino demostrar que ambos podían convivir. Esa conversación se fue dando en todos los niveles de la identidad: desde la tipografía del logo diseñada especialmente para El Dínamo, que toma referencias editoriales pero se siente contemporánea, hasta un sistema gráfico que mantiene la energía de un medio digital sin perder la solidez que uno espera de una fuente confiable.

Al final, más que mezclar dos estilos, quisimos construir un lenguaje propio. Uno que pudiera transmitir la profundidad y el rigor de la prensa tradicional, pero con la velocidad y la cercanía que hoy exige un medio digital.

Muchas veces el diseño se asocia solo a lo visual, pero en este proyecto parece cumplir un rol mucho más profundo. ¿De qué manera el diseño puede influir en la forma en que las personas se relacionan con la información y confían en un medio?

Para mí el diseño no es solo una cuestión visual. Lo visual es apenas la puerta de entrada, lo realmente importante es la experiencia que construyes a partir de eso. Una identidad no es solo un logo o una paleta de colores, es la forma en que una marca habla, se comporta y se relaciona con las personas en cada punto de contacto.

Siempre pienso que diseñar una identidad es como desarrollar un personaje. Y como pasa con las personas, la confianza no se construye porque alguien diga “hola, soy confiable, confía en mí”, sino porque actúa de manera consistente en el tiempo.

En El Dínamo esa idea fue muy importante. Queríamos que la identidad transmitiera claridad, calma y convicción. Cuando una marca, o un medio en este caso, confía en lo que está haciendo, no necesita llamar la atención todo el tiempo. Puede permitirse que la información ocupe el centro y que el diseño la acompañe.

Creo que ahí es donde el diseño realmente influye en la relación con las audiencias. No porque cambie el contenido, sino porque crea las condiciones para que las personas se acerquen a ese contenido con una determinada percepción y que así, con el pasar del tiempo, construyan confianza naturalmente.

 Este trabajo fue reconocido en los Premios Chile Diseño. ¿Qué significó para el equipo recibir este reconocimiento y qué impacto tuvo en el desarrollo posterior del proyecto?

Ahí siempre nos da un poco de pudor jajaja pero sí creo que es muy valioso cuando el reconocimiento viene de tu propia disciplina. Al final, en Chile Diseño hay personas que entienden el oficio y que evalúan los proyectos desde las decisiones de diseño, la estrategia y la manera en que esas decisiones responden a un problema. Más que el premio en sí, lo que valoro es esa conversación entre pares y que un proyecto haga sentido desde esa mirada.

Para el equipo fue muy bonito. Éramos un equipo de tres mujeres. También fue mi primer rebranding de esta escala liderando la dirección de diseño, así que significó una confirmación de que la forma en que estábamos enfrentando los proyectos iba por un buen camino.

Creo que el mayor impacto vino después. Nos dio más confianza para seguir enfrentando proyectos de esta naturaleza y reforzó una convicción que ya teníamos: que el diseño no es solo una capa estética, es una herramienta que puede ayudar a transformar la percepción de una marca y aportar valor real a un negocio.

 Mirando hacia el futuro, ¿qué aprendizajes les dejó esta experiencia sobre el rol del diseño en los medios de comunicación y qué desafíos creen que vienen para el periodismo en los próximos años?

“Print is not dead” jajaja. Este proyecto me hizo ver que la tecnología cambia muy rápido, pero las personas no cambian al mismo ritmo. Hoy día tenemos la inteligencia artificial, algoritmos y una velocidad de consumo demasiado rápida. Todo eso abre infinitas oportunidades, pero también hace más valioso el factor humano.

Como diseñadores tenemos un rol súper importante ahí. Somos quienes damos forma a cómo las personas se relacionan con la información. En el día a día, no necesariamente nos toca diseñar el contenido, pero sí la experiencia de leerlo, entenderlo y confiar en él. Y esa responsabilidad sigue siendo profundamente humana. Hay que cuidarla.

Respecto al periodismo, no me siento la persona indicada para hablar de hacia dónde va la industria, pero sí creo que el desafío de los próximos años pasa por cuidar la confianza en un contexto donde cada vez cuesta más distinguir qué información es verdad, qué está fuera de contexto o qué fue generado on IA. Creo que tanto el periodismo como el diseño tienen una responsabilidad compartida: hay que cuidar que la información sea clara, comprensible y honesta para las personas.

Convocatoria abierta

Los Premios Chile Diseño 2026 mantienen abiertas sus postulaciones hasta el 28 de septiembre. La convocatoria está dirigida a profesionales, empresas, equipos interdisciplinarios, estudiantes e instituciones académicas, con más de 30 categorías profesionales y nueve categorías académicas. Los proyectos pueden postularse en chilediseno.org.