Canto coral en El Retamo, retratos de una jornada de ensayo
11 de mayo de 2026

Desde una perspectiva pedagógica, el canto coral puede ser una poderosa herramienta de aprendizaje. La práctica colectiva del canto fomenta habilidades transversales esenciales para el desarrollo integral de las personas, como la escucha activa, la disciplina y el trabajo en equipo. Junto al fotógrafo Jorge Guzmán, Revista Barco de Papel fue a El Retamo, escuela rural de Frutillar, a buscar imágenes en un retrato a las voces que surgen del programa de formación coral de Semanas Musicales de Frutillar. Allí nos recibió una comunidad.
Estamos a comienzos de diciembre y la escuela El Retamo se prepara para el cierre del año escolar y para una presentación muy especial, el concierto navideño en el centro de Adulto Mayor de Frutillar. Ubicada a casi 30 minutos de la ciudad hacia el suroeste, en el Fundo El Retamo, esta escuela acoge a 18 niños y niñas, de primero a sexto básico, de Frutillar.

Este día, el profesor de música, Ricardo Elgueta, convocó también a alumnos de la escuela rural Paraguay para que puedan practicar juntos previo a la presentación. Durante meses, los estudiantes tuvieron la oportunidad de adquirir conocimientos y herramientas de formación coral, en un trabajo que involucró aspectos relacionados con su expresión vocal, habilidades y dinámicas grupales detonadas desde la música para potenciar la creatividad, la concentración y la memoria, estimular la sensibilidad y fortalecer el trabajo en equipo.

El Retamo es parte del Programa de Formación Coral impulsado por la Corporación Semanas Musicales de Frutillar, una iniciativa que busca descentralizar el acceso a la cultura, llevando la instrucción musical de excelencia a las escuelas rurales de la comuna, gracias al financiamiento del Programa de Apoyo a Organizaciones Culturales Colaboradoras (PAOCC) del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio.

“Es una gran alegría que este programa nos permita llegar con actividades culturales a las escuelas rurales de nuestra comuna, que tienen menos posibilidades de acceder a ellas que los establecimientos educacionales urbanos. El canto oral es una tradición en Frutillar desde la llegada de los primeros alemanes, y queremos mantenerla viva para las nuevas generaciones, y para que los sectores rurales también puedan ser parte de ella”, nos comenta la directora de la Corporación Semanas Musicales de Frutillar, Harriet Eeles.
“Nosotros buscamos generar la experiencia. Que los niños conozcan su voz y reconozcan que tienen una voz. Que jueguen con ella, que sepan que la voz va más allá de lo que uno hace cuando interactúa o cuando habla”, explica el profesor Elgueta. “Entonces que sientan diferentes frecuencias, diferentes timbres, cantar más agudo, más grave. Primero viene la voz y luego el repertorio”.

“Ha sido una muy buena oportunidad para la escuela de poder brindar esta experiencia a los niños. En ellos yo he visto que se desarrollan diferentes habilidades, no solo respecto de la música, también se trabaja el manejo de la voz, la autoestima, la presentación, el desplante. Porque tengo estudiantes que les puede dar vergüenza pararse a cantar, pero aún así lo hacen, porque están en un grupo”, nos comenta durante la jornada de ensayo la profesora de El Retamo, Oniell Palma.
Al integrar el canto coral en el currículo de estos establecimientos, el programa enriquece la oferta educativa y reafirma el compromiso de Frutillar, como Ciudad Creativa de la Música reconocida por UNESCO, con la inclusión entre los sectores rural y urbano.
Fotografías de Jorge Guzmán | Indaga