Chiloé celebra el II Festival de Música Docta
5 de junio de 2026

Castro vive esta semana tres jornadas de música, talento y creación contemporánea junto a destacados intérpretes nacionales y exponentes vinculados al territorio chilote.
Se trata de Chiloé en Pauta, el II Festival de Música Docta, que se realiza en el Teatro del Centro Cultural de Castro y cuya entrada es liberada. En el marco de este festival, Revista Barco de Papel conversó con el compositor chilote Claudio Pérez Llaiquel, y con Bárbara Elmúdesi, desde la organización del festival a través de la dirección de Cultura y Turismo de la Ilustre Municipalidad de Castro.
Claudio, el II Festival de Música Docta abre con un concierto de gala. ¿Qué puede esperar el público?
Se trata de un elenco mixto, donde quisimos hacer un cruce que no se da habitualmente, pero que es necesario ir haciendo. Las personas que habitamos este espacio, de alguna manera hablamos de lo mismo, con diferentes estéticas, con diferentes técnicas, pero nos acercamos al lenguaje común que es el que permea el territorio, la isla, su gente, sus costumbres, la cultura.
Entonces las personas que asisten a la gala se encuentran con un cuarteto de cuerdas, que es una formación muy docta en el sentido histórico, instrumental y sonoro, hay una banda invitada que hace pop, que es chilota, Isleños, tuve el honor de hacer un arreglo para ellos, y tocan una pieza de su autoría junto al cuarteto.
El resto de las obras son arreglos que hice para el Cuarteto Chiloé, para Matías Azócar, que es un contrabajista de la isla, para piano, lo voy a tocar yo, y el invitado de honor en esta jornada de hoy es el músico Andrés Pérez Muñoz.
Andrés es un músico de larga trayectoria, chileno, que también tiene esta cualidad de que cruza de un mundo a otro, un día compone, otro está tocando en el festival de Viña, aparece tocando con Sting, arma una orquesta Big Band en Osorno, escribió una ópera hace poco, un músico muy versátil, investigador, gestor cultural, un tremendo músico y persona.
Un pupurrí de expresiones chilotas, una conversación con la modernidad lo contemporáneo.

[Fotografía superior: Andrés Pérez]
¿Dónde encuentra inspiración para sus obras?
El entorno natural de la isla, que uno puede caminar tanto la naturaleza, el campo, como en la misma ciudad. La ciudad también es un lugar lleno de estímulos, de colores, de olores, de sabores, ¿no es cierto? Pero lo que más me motiva siempre a mí como inspiración es la fotografía y la poesía. Son, ¿cómo decirlo?, detonantes de una creatividad que, cuando hay que romper el vacío de la hoja en blanco, siempre me es grato y me es efectivo leer poesía o ver fotografías.
Este caso, este proceso creativo no fue la excepción. Estuve trabajando harto rato estas piezas, inspirado también en un banco de fotografías que encontré en internet, del fotógrafo Sergio Larraín, que en la década del 50 visitó Chiloé y me empapé de una mirada súper sensible, un ojo muy sensible, de un Chiloé que en ese tiempo vivía una pobreza muy notoria, pero a la vez una belleza de paisaje y de limpieza en el mar, sin este extractivismo cultural y natural que hay ahora. Así es que este trabajo estuvo básicamente inspirado en ese tipo de fotografías y en poesía, estuve leyendo harto a Patricia Águila y Sergio Mansilla y Jorge Teillier.
¿Cómo es el patrimonio sonoro de Chiloé?
Muy amplio. Si lo llevamos a la música hay un tremendo bagaje de cultura tradicional, de folclor, de muchos elementos estilísticos distintos. Por nombrar algunos, una resfalosa, una pericona, un chocolate, un vals, cuecas, qué sé yo, nave. Son algunos estilos que están siempre sonando en las radios, uno camina por el puerto de Castro y en las cocinerías, en los restaurantes, está esa música sonando, va la feria y hay un acordeonista, un guitarrista tocando música chilota, es muy natural en la gente poder expresar su folclor, lo mismo que en la gastronomía, ¿no es cierto?, la forma de hablar que tenemos también, de entender el mundo. Pero también para mí el patrimonio sonoro son los autos, la ciudad, si tú vas al terminal rural, en un momento puedes escuchar el campo más profundo del Chiloé y al lado va a aparecer un vendedor ambulante y va a estar como si estuviera en Meiggs, en Santiago, entonces es bien diverso.
Pero también el patrimonio sonoro son el sonido de los ríos en el campo, la lluvia, los techos de madera que se sienten tan cercanos y tan pastosos, ¿no es cierto?, el canto de las aves, el patrimonio sonoro del Chiloé es para mi gusto la expresión genuina de su gente y de la tierra, de lo natural.
Sobre el festival
Bárbara, ¿cómo nació el festival de música docta?
Este festival nació en 2024, organizado por la Ilustre Municipalidad de Castro, a través del Dirección de Cultura y Turismo. En ese entonces ofreció tres días de conciertos de gala y mediaciones con estudiantes de nuestra comuna.
En esaoportunidad participaron cuartetos locales y solistas de otros lugares.
La intención del festival es visibilizar y acercar la música docta, incorporando interpretes de música docta, como también contemporáneos.
En esta ocasión, además de conciertos, también hay actividades de mediación y talleres que permiten entender los procesos creativos de artistas, intérpretes y compositores y pone en valor la disciplina que significa montar un concierto de estas características.
Programación:
El miércoles 3 de junio, a las 19:30 horas, se da inicio al festival con la participación de Andrés Pérez, Isleños, Cuarteto Chiloé y Matías Azócar Asenjo, además del estreno de arreglos originales especialmente creados por el compositor chilote Claudio Pérez Llaiquel.

[Fotografía superior: Cuarteto Chiloé]
El jueves 4 de junio se presenta el Cuarteto Austral con el lanzamiento de su nuevo disco Marea Baja.

[Fotografía superior: Cuarteto Austral]
Y el sábado 6 de junio, Daniel Bahamondes Domínguez cerrará el festival con el concierto Paralelismos: Hitos del piano en Chile y Occidente.
[Fotografías: gentileza artistas]