Cuando la luz activa el patrimonio: la experiencia de Vitrales Vivos

Artes Visuales

14 de septiembre de 2026

PorCatalina Billeke Brancoli
Cuando la luz activa el patrimonio: la experiencia de Vitrales Vivos

Ganador de los Premios Chile Diseño 2025 en la categoría Intervenciones, Vitrales Vivos transformó los vitrales del Colegio del Verbo Divino en una experiencia de luz, música y encuentro. Conversamos con Patricia Matte y José Antonio Alliende, UNNICO, sobre el origen del proyecto, las posibilidades de las nuevas tecnologías para poner en valor el patrimonio y la importancia de visibilizar el diseño desarrollado en Chile.

Los vitrales estaban ahí desde hacía décadas. La propuesta no fue reemplazarlos ni intervenirlos físicamente, sino volver a mirarlos. A través de proyecciones, música y diseño lumínico, Vitrales Vivos convirtió la iglesia del Colegio del Verbo Divino, en Santiago, en un escenario inmersivo donde arquitectura, patrimonio y tecnología comenzaron a dialogar.

La idea nació a partir de un viaje. José Antonio Alliende, director de UNNICO y exalumno del colegio, asistió en Lille, Francia, a un concierto con proyecciones al interior de una iglesia. “Al momento de estar adentro, yo dije: esto hay que hacerlo en el Verbo de alguna manera”, recuerda. A su regreso, llevó la propuesta al colegio y comenzó un proceso de trabajo conjunto para convertir aquella referencia en una experiencia propia.

Había un patrimonio desde el cual comenzar. Los vitrales del templo fueron creados por Adolfo Winternitz, artista austríaco-peruano cuya obra también está presente en distintos edificios religiosos de Perú y en el Templo Votivo de Maipú. Para UNNICO, la oportunidad estaba precisamente en llamar la atención sobre esas piezas y permitir que fueran observadas desde otro lugar.

“Queríamos poner en valor estos vitrales y, de una manera lúdica y entretenida, a través de las proyecciones, traerlos a la vida”, explica Alliende. Para ello, la propuesta incorporó un coro y una orquesta de 64 músicos, además de un trabajo de sincronización entre las composiciones musicales, las imágenes proyectadas y los distintos momentos del relato.

Una obra colectiva

Pero Vitrales Vivos no se construyó únicamente desde la tecnología. Una parte importante del proyecto estuvo en la participación de la propia comunidad del colegio. Profesores, exalumnos, auxiliares, estudiantes y personas vinculadas al establecimiento fueron sumándose a una puesta en escena que buscaba trascender el carácter religioso de las imágenes y generar una experiencia capaz de convocar a públicos diversos.

 Incluso se incorporaron dibujos sobre la creación realizados por niños del colegio, que luego fueron proyectados durante el espectáculo.  que luego fueron proyectados durante el espectáculo.

“Fue un trabajo muy colaborativo con la comunidad del colegio”, cuenta Patricia Matte, directora de UNNICO. “El coro no era un coro profesional: había profesores, exalumnos, auxiliares, había gente de la comunidad cercana al colegio. Fue súper participativo y súper bonito”.

El resultado fueron cuatro funciones, todas con lleno total. Cada una recorría los diferentes vitrales y otros elementos de la iglesia mediante capítulos que combinaban música, imágenes y relato. La puesta en escena buscaba que la experiencia pudiera ser disfrutada independientemente de las creencias de quienes asistieran: el punto de encuentro estaba en la capacidad de la luz, el sonido y la arquitectura para emocionar.


Un premio que no estaban buscando

Vitrales Vivos no nació pensando en competir. Su llegada a los Premios Chile Diseño 2025 ocurrió después, y el proyecto terminó siendo reconocido como ganador en la categoría Intervenciones.

“Esta convocatoria al premio nunca la buscamos”, cuentan desde UNNICO. “Estamos orgullosos de que finalmente todo el esfuerzo valiera la pena”.

El reconocimiento también permitió situar la experiencia dentro de una conversación más amplia sobre el diseño y sus múltiples expresiones. Para Matte, instancias como los Premios Chile Diseño cumplen un papel relevante al documentar y hacer visible una disciplina que muchas veces se despliega en territorios que van más allá de los objetos.

“Chile Diseño, como una plataforma para dar a conocer el diseño nacional, creo que ha sido clave”, señala. UNNICO ya conocía el trabajo de la organización: en 2022 habían participado en la realización de sus premios, experiencia que les permitió observar de cerca el trabajo desarrollado para posicionar y visibilizar al sector.

Diseñar otras formas de mirar

La experiencia de Vitrales Vivos abre también una pregunta sobre las maneras en que hoy nos relacionamos con el patrimonio. Frente a formas de divulgación tradicionalmente vinculadas a publicaciones, archivos o soportes físicos, herramientas como el mapping, la proyección y el diseño lumínico permiten generar nuevas experiencias alrededor de edificios, obras y espacios que forman parte de nuestra memoria.

Para José Antonio Alliende, uno de los desafíos está precisamente en encontrar el equilibrio entre la intervención contemporánea y aquello que ya existe. “El valor está en poder trabajar el diseño de manera súper equilibrada con la arquitectura, para relevarla de una manera orgánica y creativa”, explica.

La tecnología, entonces, no aparece como un fin en sí mismo, sino como una herramienta para dirigir nuevamente la mirada. Y también para ampliar los públicos que se relacionan con el patrimonio.

Esa búsqueda ha continuado en otros proyectos de UNNICO, como Patagonia Light Festival, desarrollado en Punta Arenas, en conjunto con Manuel Guzmán y la Municipalidad de Punta Arenas  donde el mapping y distintas instalaciones lumínicas han ocupado edificios y espacios públicos de la ciudad. La experiencia permite observar otra dimensión de estas intervenciones: su capacidad para sacar a las personas a la calle, activar espacios urbanos y vincular a distintos actores alrededor de una experiencia común.

“También está este tema de la difusión del patrimonio y de sacar a la gente y que circule por la ciudad”, explica Matte. Para ella, uno de los desafíos está en construir contenidos capaces de cruzar generaciones y contar historias que hagan sentido en el territorio: relatos “que los entienda desde un niño hasta un adulto mayor” y que permitan incorporar la historia local dentro de la experiencia.

Quizás allí esté una de las posibilidades más interesantes de este cruce entre diseño y patrimonio: no solo conservar aquello que permanece, sino encontrar nuevas maneras de volver a verlo.

Convocatoria abierta

Mientras Vitrales Vivos continúa abriendo nuevas posibilidades para UNNICO, los Premios Chile Diseño 2026 ya tienen abierta una nueva convocatoria.

Las postulaciones estarán disponibles hasta el 28 de septiembre y están dirigidas a profesionales, empresas, equipos interdisciplinarios, estudiantes e instituciones académicas, con más de 30 categorías profesionales y nuevas categorías académicas.

Una invitación a reconocer proyectos que, desde distintas escalas y disciplinas, están pensando el diseño contemporáneo en Chile y las formas en que este puede transformar nuestra relación con los objetos, los espacios, las ciudades y, como demuestra Vitrales Vivos, también con aquello que ya forma parte de nuestro patrimonio.