El vínculo entre mareas de una artista visual y los tocones de Pelluco

Cartelera

16 de enero de 2026

PorCatalina Billeke Brancoli
El vínculo entre mareas de una artista visual y los tocones de Pelluco

Acompañamos a la artista visual y Premio Regional de Cultura de Los Lagos, Verónica Astudillo, en una jornada de pintura en el bosque fósil de Punta Pelluco. Tocones que ya fueron parte de una exposición multimedial vuelven ahora al papel, en un ejercicio análogo de observación y memoria.

 Es feriado. Ese viernes 15 de agosto quedé con Verónica Astudillo Äguila, artista visual, a las once de la mañana en el Centro de Arte Molino Machmar, en Puerto Varas, donde ella trabaja como directora de arte, contenidos y programación. La idea es dejar mi auto ahí, subirme al suyo y partir rumbo al bosque fósil de Punta Pelluco, una playa en la comuna de Puerto Montt.

El bosque fósil de Punta Pelluco es uno de esos lugares que parecen suspendidos entre el tiempo geológico y el cotidiano. Según el Ministerio del Medio Ambiente, está conformado por 111 tocones de alerce conservados de forma natural, con una data aproximada de 48.000 años. Entre mareas, son un recordatorio del pasado sobre la arena.

El viaje con ella es fácil, se siente liviano, porque la conversación es fluida. Llegamos a la playa, estacionamos al borde del camino, cerca de una cueva donde cae agua. Ella me comenta que, según un amigo lawentujo —quienes, para el pueblo mapuche, poseen un conocimiento ancestral sobre las hierbas medicinales—, esa gruta de agua es sagrada.

Del auto baja una mochila, un piso y una mesa plegable. Llegamos hasta los tocones: ella los saluda y les pide permiso para instalarse. Escoge el lugar donde hará su próxima acuarela. Extiende el piso, arma la mesa y entierra en la arena catorce pinceles, con los pelos hacia arriba. Luego toma un frasco y lo hunde en un charco que dejó la marea, para llenarlo de agua.


Se pone a pintar. Las personas que caminan por la playa esa mañana soleada se acercan con curiosidad: quieren saber qué está haciendo y si tiene más información sobre los tocones, porque en el lugar no hay señalización que explique su historia o su valor. Ella responde con entusiasmo y amabilidad, como si cada pregunta fuera una oportunidad de compartir el asombro.

Verónica me cuenta que su vínculo con los tocones comenzó por ahí por el 2014. En ese tiempo le tocó dirigir “Pura Ciencia”, un programa que se transmitía por YouTube y que se realizó en el contexto del programa Explora Los Lagos. En uno de los capítulos, le tocó ir y conocer estos tocones. “Quedé enamorada, o más bien impactada, de este bosque fósil de tantísimos años, enterrado en el mar, y que la marea cubre y luego destapa”, recuerda la artista.

Después vinieron varios proyectos, pero ella seguía dándole vueltas a qué hacer con esos tocones. De ahí surgió la idea de crear “Archipiélago Visual”, un proyecto que busca poner en la palestra —mediante el arte, como dice ella— los vestigios del patrimonio: los conchales, los corrales de pesca y este bosque fósil. De esta manera, según sus propias palabras, “el territorio me habló”. Su madre, también artista, la animó a postular a un fondo de cultura para hacerlo realidad.

Así fue como, durante 2023 y parte de 2024, Verónica estrenó “El respiro del paisaje”, una exposición que recorrió distintos centros culturales de la región de Los Lagos —Puerto Varas, Puerto Montt y Castro. En esta instalación de arte y nuevos medios, realizada junto a artistas de diversas disciplinas, buscó crear una atmósfera sensorial que revalorizara este bosque fósil de alerces sumergido bajo la costa de Pelluco.


La “Bitácora de la orilla” es una continuación de este proyecto, aunque mucho más análoga: una serie de acuarelas de tocones. —explica—. “Me interesa pintar in situ; siento que las obras pierden valor cuando parto de una fotografía. Me gusta enfrentarme al modelo. Es más difícil —puede sonar un poco masoquista—, pero me atrae lo que me desafía. Prefiero mirar directamente el paisaje y no una foto, porque la fotografía ya fija un plano, una bidimensión. El rol del pintor o la pintora en terreno es justamente ese: traducir tres dimensiones en dos, y lograr que esas dos vuelvan a parecer tres”.

Luego añade: “Mi sueño habría sido ser como la pintora y naturalista Marianne North: venir desde Inglaterra a paisajes exóticos, distintos, nuevos; rescatar y registrar a través de la pintura, que en ese tiempo era lo único que había, porque la fotografía no era tan común”. 

Es enfática al hablar del valor de lo hecho a mano. “Ahí la inteligencia artificial no tiene por qué meterse”, dice con convicción. Para ella, en el acto manual hay otras variables como la libertad y el ánimo del día. Le encanta hacer las cosas con sus propias manos. Hija de pedagogos en arte, recuerda que en su casa los cuentos infantiles eran los libros de arte. Creció viendo a sus padres preparar clases entre materiales, relatos y ejercicios creativos que se volvían parte de la vida cotidiana.

Esa mañana, entre el vaivén de la marea, pinta dos tocones en acuarelas distintas. Dice que su propósito es alcanzar cincuenta obras hechas in situ y trece más a partir de fotografías, para una próxima exposición en el Centro Cultural Bosque Nativo de Puerto Varas, que se realizará hasta el 17 de enero de 2026. Saca los pinceles de la arena, pliega la mesa, guarda el piso. Emprendemos el regreso. En el camino, encontramos la gruta de agua: está llena de basura. Nos miramos y, sin decir mucho, nos ponemos manos a la obra. Recolectamos las botellas plásticas que flotan, las metemos en una bolsa y las dejamos en un contenedor. Luego seguimos rumbo a Puerto Varas.

Verónica Astudillo Águila es artista visual y directora de arte. Licenciada en Arte con mención en Pintura por la Pontificia Universidad Católica de Chile y diplomada en Educación Artística por la Universidad de Los Lagos, ha conjugado creación, docencia y dirección artística en cine, televisión y espacios culturales. Radicada en Puerto Varas desde 2011, ejerció la enseñanza en colegios y universidades locales. En 2021 asumió como Directora de Arte y Contenidos del Centro de Arte Molino Machmar, en Puerto Varas. Paralelamente, ha desarrollado su carrera visual, obteniendo —junto al colectivo interdisciplinario que dirige, “Archipiélago Visual”— el Fondart Regional (2014 y 2018) y el Fondart Nacional (2023) con el proyecto interdisciplinario “El respiro del paisaje”. En 2022 fue galardonada con el Premio Regional de Los Lagos del Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, por su labor en rescatar y difundir el patrimonio. Puedes conocer más sobre su trabajo en www.archipielagovisual.com o en su cuenta de Instagram, bajo el mismo nombre.