Fotógrafos pioneros del sur: el proyecto que rescata parte de la memoria visual de las regiones de Los Ríos y Los Lagos
8 de julio de 2026

La investigación, desarrollada por la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile, dio origen a una exposición itinerante que reúne el trabajo de más de catorce fotógrafos. Sus imágenes permiten comprender las transformaciones del territorio y revelan el doble valor de la fotografía histórica: como evidencia del pasado y como activadora de la memoria.
Todo comenzó con una donación. Cerca de cinco mil fotografías y veintisiete álbumes familiares donados por Nora Binder llegaron al Archivo Histórico y Patrimonial de la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile. El valioso conjunto fue reunido durante años por su madre, Ellynor Fehrenberg, quien preservó la obra de su esposo, el fotógrafo Roberto Binder; de su tío Jean Fehrenberg; de Erico Volkmann, padrino de Nora Binder; y de Rodolfo Knittel, amigo de la familia y compañero de expediciones fotográficas por los paisajes de las regiones de Los Ríos y Los Lagos. Estas imágenes no solo ampliaron una de las colecciones fotográficas más importantes del sur del país, sino que también impulsaron una investigación destinada a poner en valor el legado de quienes registraron la vida en este territorio entre fines del siglo XIX y comienzos del XX.
Un niño de no más de cuatro años mira fijamente a la cámara. Lleva un uniforme de marinero, un sombrero de copa demasiado grande para su cuerpo y sostiene un periódico entre las manos. No conocemos su nombre ni qué fue de su vida. Sin embargo, más de cien años después, esa fotografía sigue siendo capaz de hablarnos sobre una época, una forma de vestir, una manera de retratar la niñez y, también, sobre el territorio en el que fue tomada.

La imagen forma parte de la investigación "Fotógrafos pioneros del sur: historia y análisis estético de 11 exponentes (1845-1925) de la región de Los Ríos y Los Lagos", financiada por el Fondart Nacional 2025. El proyecto estudió finalmente la obra de más de catorce fotógrafos, dio origen a una publicación y a una exposición itinerante, y busca poner en valor un patrimonio visual que permite comprender las transformaciones sociales, culturales y ambientales del sur de Chile.
Desde Revista Barco de Papel conversamos con Claudia Ordóñez Rivero, conservadora-restauradora de la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile e investigadora del proyecto, sobre el valor de la fotografía histórica y los desafíos de conservar la memoria visual del territorio.
Claudia, la exposición es uno de los principales resultados de esta investigación. ¿Qué buscan mostrar al público a través de ella?
Uno de sus resultados es esta exposición, junto con un catálogo que reúne las reseñas de los catorce fotógrafos que finalmente fueron investigados por el equipo ejecutor, integrado por Roberto Bosshardt, Adrián Silva y por mí, junto a las investigadoras invitadas Mariana Matthews, Margarita Alvarado y Tanya Wagemann.
La investigación surge a partir de una valiosa donación realizada por Nora Binder al Archivo Histórico y Patrimonial de la Dirección Museológica. Este material vino a complementar los fondos y colecciones existentes, que hoy alcanzan cerca de 40.000 imágenes y más de 100 álbumes, incorporando el trabajo de fotógrafos fundamentales para comprender la historia visual de las regiones de Los Ríos y Los Lagos.
Con esta investigación buscamos difundir el rico patrimonio visual que resguarda la Dirección Museológica, incentivar nuevas investigaciones sobre estos fotógrafos pioneros y, sobre todo, que la propia comunidad pueda reconocerse en estas imágenes como parte de su memoria histórica y patrimonial.

El proyecto reúne el trabajo de más de catorce fotógrafos que registraron el sur de Chile entre fines del siglo XIX y comienzos del XX. ¿Qué tipo de imágenes descubrieron durante la investigación y qué nos permiten comprender sobre la historia del territorio?
La diversidad temática de la exposición y del catálogo permite recorrer un período particularmente rico de la historia del sur de Chile, marcado por profundos cambios sociales, culturales, territoriales y paisajísticos. A través de estas imágenes, el público podrá acercarse a escenas de la vida cotidiana entre 1860 y 1930 en las regiones de Los Ríos y Los Lagos, mediante retratos en estudio y al aire libre, registros individuales y colectivos que constituyen valiosos testimonios del proceso migratorio en el territorio.
La muestra también reúne imágenes de la vida en el Fundo Casahue de la familia Schwarzenberg, documentada por Erico Volkmann; de la construcción del ramal ferroviario Pichi-Ropulli, registrada por el ingeniero Adolfo Nicolai; y de la transformación del paisaje urbano, visible en las vistas históricas de la Plaza de Armas de Valdivia y de Osorno, realizadas por Christian Valck y Ernesto Piwonka, respectivamente.
A ello se suman registros de desastres naturales, como el gran incendio de 1909 y la inundación de 1922 en Valdivia, ampliamente documentados por Rodolfo Knittel, además de fotografías que reflejan el espíritu explorador de quienes recorrieron los paisajes del sur, desde las imágenes de Gastón Brulé en el glaciar Mocho Choshuenco hasta las excursiones al volcán Tronador y a los rápidos del río Petrohué registradas por Roberto Wiederhold.
Cada una de estas imágenes constituye una ventana al pasado. En conjunto, dan cuenta de la riqueza visual del territorio y nos permiten comprender sus transformaciones históricas, los modos de habitarlo y la relación entre comunidad, paisaje y memoria.
Desde la mirada museológica, ¿qué valor tiene la fotografía histórica como patrimonio? ¿Qué nos permite comprender sobre las comunidades y la construcción de la memoria del sur de Chile?
La fotografía histórica cumple una doble función. Por un lado, actúa como documento o evidencia visual, permitiéndonos reconstruir los procesos a través de los cuales nos hemos ido conformando como sociedad y comprender las formas en que nos relacionamos con estos territorios.
Por otro, funciona como un dispositivo que activa la memoria emotiva. Es un puente hacia el pasado que hace de la memoria una experiencia no solo intelectual, sino también sensible. En una fotografía aparecen historias familiares, tradiciones, formas de vida, relatos sobre catástrofes y transformaciones del territorio; recuerdos que muchas veces no quedan registrados en los archivos escritos.
Por eso, el trabajo con fotografías en los museos no consiste únicamente en describirlas y clasificarlas. También requiere documentarlas con la participación de las comunidades e interpretarlas de manera crítica. Como solemos decir, «la fotografía no sólo evidencia lo que hay, sino lo que el individuo ve». Comprender aquello que aparece en la imagen también nos permite preguntarnos por lo que quedó fuera del encuadre.
Esa fue una de las razones por las que nos pareció importante no sólo relevar a fotógrafos descendientes de migrantes alemanes, sino también incorporar a quienes retrataron públicos más diversos, como Simetrio San Román, José María León y una pionera como Frida Blum de Böhmwald. De esa manera se enriquece el relato y se visibilizan distintas perspectivas que contribuyen a la construcción de la memoria colectiva regional.
La exposición Fotógrafos pioneros del sur inició su itinerancia en el Museo Histórico Nacional y actualmente se exhibe en el Museo Colonial Alemán de Frutillar, donde podrá visitarse hasta el miércoles 8 de julio. Posteriormente se trasladará al Museo Histórico y Antropológico Maurice van de Maele, de la Dirección Museológica de la Universidad Austral de Chile, donde permanecerá en exhibición hasta fines de julio.

Actualmente, la exposición se exhibe en el Museo Colonial Alemán de Frutillar. Su directora, Soledad Undurraga, destaca la importancia de recibir una muestra que permite comprender la historia del sur de Chile desde la fotografía y reflexiona sobre el valor de este patrimonio para las nuevas generaciones.
Soledad, ¿qué aporta que una exposición de fotografías históricas del sur de Chile llegue a un museo como el Museo Colonial Alemán de Frutillar?
El Museo Colonial Alemán de Frutillar es un lugar ideal para esta exposición porque permite que las fotografías dialoguen con un territorio y un patrimonio que siguen vivos. Muchas de las imágenes retratan procesos, paisajes, ciudades y formas de vida que tienen una relación directa con la historia que el museo resguarda. Ver estas fotografías en este contexto ayuda a comprender que la colonización, el desarrollo urbano, la vida cotidiana y las distintas culturas que habitaron el sur de Chile forman parte de una historia compartida, mucho más amplia que un solo relato.

¿Qué espera que descubran o se lleven los visitantes al recorrer esta muestra?
Espero, en primer lugar, que la disfruten y que descubran que estas fotografías son mucho más que un registro del pasado. Son una invitación a mirar el territorio con otros ojos y a reconocer las historias, los paisajes y las personas que dieron forma al sur de Chile. Ojalá, al recorrer la muestra, puedan establecer conexiones entre ese pasado y el presente, comprendiendo que nuestra identidad se construye a partir de múltiples miradas, culturas y experiencias. Y, por supuesto, que valoren la fotografía como un patrimonio vivo, capaz de preservar la memoria, despertar preguntas y generar nuevas conversaciones sobre quiénes somos y cómo queremos proyectar nuestro legado hacia el futuro.
Créditos fotográficos
Erico Volkmann, ca. 1930. Retrato de Rodolfo Knittel y Erico Volkmann Hornickel durante un campamento fotográfico. Archivo Histórico Patrimonial, Dirección Museológica, Universidad Austral de Chile.
Jean Fehrenberg, ca. 1900. Retrato de niño con uniforme de marinero y sombrero de copa, sosteniendo un periódico. Archivo Histórico Patrimonial, Dirección Museológica, Universidad Austral de Chile.
Gastón Brulé, 1909. Vapor San Martín en el lago Pirehueico. Archivo Histórico Patrimonial, Dirección Museológica, Universidad Austral de Chile.
Rodolfo Knittel, ca. 1909. El mercado y la zona de la costanera de Valdivia después del gran incendio. Archivo Histórico Patrimonial, Dirección Museológica, Universidad Austral de Chile.