Javiera Parada: "Las artes y la cultura son consustanciales a la sociedad, no están separados"
24 de agosto de 2026

Javiera Parada Ortiz es actriz y gestora cultural. Estudió Teatro y Danza en Barcelona, donde trabajó con distintas compañías teatrales, y como productora y curadora en diversos festivales de música y performances.
El 2005 regresó a Chile, donde trabajó en la Dirección de Cultura del Ministerio de Relaciones Exteriores, en la Fundación Internacional Teatro a Mil y en la Feria de Arte Contemporáneo Ch.ACO, entre otros. Entre el 2014 y el 2016 ejerció como agregada cultural de la Embajada de Chile en Estados Unidos.
Por estos días presenta Sin Nada que Perder (Ediciones B), un libro que recorre, desde una mirada profundamente personal, cinco décadas de la historia reciente de Chile.

A días de presentar en libro en Puerto Montt y en Frutillar, conversamos con Parada sobre cultura, identidad y sociedad.
Eres actriz, has levantado revistas, te has dedicado a la gestión cultural: ¿qué opinión tienes del trabajo de artistas, creativos, creadores y su aporte a la sociedad? y ¿cómo ves ese vínculo entre cultura, política y sociedad?
Creo que las artes y la cultura son consustanciales a la sociedad, no están separados. Como nos comunicamos es cultura, nuestra identidad es cultura, nuestra memoria también lo es. Y las artes nos permiten imaginar otros puntos de vista, ponernos en el lugar del otro, emocionarnos en privado o colectivamente y compartir la experiencia humana. También nos permiten detenernos y volver a experimentar un tiempo no productivo, donde nuestra mente y cuerpo puede detenerse y ejercer el juicio o pensar nuevas ideas.
Todo esto es imprescindible para la vida en sociedad y qué decir para la vida democrática, que requiere ciudadanos con juicio crítico y capaces de pensar en lo colectivo.
Aparte de esto, las artes y los procesos creativos nos permiten desarrollar nuestra capacidad de innovación, que hoy la necesitamos más que nunca.
Desde tu experiencia en la gestión cultural, ¿qué argumentos darías para lograr las inversiones en infraestructura cultural y recuperar espacios públicos? ¿Crees que es posible medir el impacto de la cultura en la sociedad?
Creo que el principal problema es que muchas veces se ve la inversión en cultura como un gasto y no, precisamente, como una inversión. Los grandes festivales de teatro en Europa, Edimburgo y Avignon, nacen después de la Segunda Guerra Mundial, por la necesidad de aquellas sociedades de volver a encontrarse y volver a imaginar lo común. Ciudades con una rica actividad cultural, con infraestructura urbana cultura, con infraestructura cultura pública y privada, son ciudades más seguras, porque, entre otras cosas, el espacio público pertenece y es reclamado por la ciudadanía para disfrutas de las distintas experiencias culturales, ya sean museos, teatros, restaurantes o fiestas.
Hay parte importante del impacto que tiene la vida cultural en una ciudad o comunidad que se puede medir, como el encadenamiento productivo en otros sectores, como el turismo, la hotelería y el transporte, por nombrar solo algunos. En un informe de la OCDE llamado The Culture Fix incluso se habla del impacto que tiene en la salud la vida cultural y el desarrollo de las sociedades.
Dicho todo esto, me parece importante recordar que aunque la cultura, las artes y el patrimonio no tuvieran indicadores medibles (lo que por supuesto no es así), el Estado, los gobiernos regionales, los municipios, el sector privado y la sociedad civil organizada debieran invertir en cultura, porque es ahí donde descubrimos quienes somos, donde aprendemos a valorar la diversidad, donde podemos habitar el disenso e imaginar futuros posibles.
¿Cómo ves los aportes de privados a cultura en Chile?, ¿propondrías nuevos incentivos?
No creo que pase por un problema de incentivos, más bien creo que es un problema cultural, de mundos que hablan idiomas distintos y que no se tienen confianza. Creo que un gran desafío que tenemos es precisamente tender esos puentes y generar un lenguaje en que nos podamos encontrar. En el libro Cultura Democrática II, editado por el Centro de Estudios Horizontal, viene un capítulo sobre el financiamiento privado a la cultura, ya que han comenzado a aparecer fondos de inversión y otras herramientas en el mundo financiero para proyectos de industrias culturales o artísticos.
Hace algunos años viaje a Grecia para ver un espectáculo coproducido por el Onassis Stegi, que es la iniciativa cultural de la Fundación Onassis. Ellos producen y acogen producción contemporánea de artistas griegos e internacionales audaces e innovadores, ofreciéndoles el espacio y el apoyo necesarios para explorar nuevas fronteras artísticas. En Grecia existen varios centros culturales y fundaciones de este tipo, todas financiadas por grandes fortunas, que han comprendido que parte importante de lo que han logrado se debe a un esfuerzo colectivo de la sociedad. Lo mismo ocurre en muchos otros países, el sector privado en nuestro país está al debe y no se condice su aporte con el nivel de desarrollo que ha alcanzado como sector y nuestra sociedad.
Teniendo en cuenta tu experiencia como agregada cultural en Estados Unidos, ¿cuáles son los pilares fundamentales que deberían conformar una "política de Estado" permanente para apoyar y exportar el talento chileno, de modo que no dependa de la administración de turno?
En Cultura Democrática I, también de Horizontal, pero también en otras publicaciones y en varios programas de gobierno en los que he participado, he propuesto la creación de una agencia independiente a cargo de la internacionalización de las artes y las industrias culturales. Este modelo existe en varios países y no dependen del ciclo político.
Aparte de esto, creo imprescindible volver a contar con Agregados Culturales permanentes en los países más importantes para nuestro país, con un servicio profesional dedicado a esto. Es realmente impactante como se ha desmantelado el servicio cultural exterior, que no solo es una herramienta de expansión de nuestra cultura, sino que una herramienta de diplomacia muy importante para nuestras relaciones internacionales.
¿Ha cambiado tu visión sobre el rol que debe tener el Ministerio de Cultura y las políticas culturales según tu concepción política?
No.
Regiones como la región de Los Lagos, combinan un enorme patrimonio (cultural, inmaterial) con una infraestructura cultural muy desigual entre grandes centros y zonas rurales. La centralización también ocurre en regiones...¿qué mirada tienes sobre esto?
Es impresionante el patrimonio cultural y natural que tenemos a lo largo de todo nuestro país. Políticas bien orientadas de descentralización, fomento a la creación y a la infraestructura cultural, a la circulación, a la educación artística, tienen un enorme impacto en otros sectores como el turismo. Existen programas desde la CORFO, como Chilecreativo y la Red Nacional de Territorios Creativos, que han hecho un enorme aporte al desarrollo en distintos territorios y regiones. Espero que este y otros programas, del MinCAP y los GORES, sigan contribuyendo a fortalecer el rico ecosistema creativo a lo largo de Chile, reconociendo las capacidades y particularidades de cada territorio.
Actualmente, Javiera trabaja Coordinadora de Arte y Cultura del CEP, en El Mapa Consultores y forma parte del Consejo Asesor del laboratorio de políticas públicas Pivotes y el Instituto de Políticas Públicas de la Universidad Andrés Bello, así como del directorio de la Fundación Fibra, además de trabajar en distintos proyectos culturales.
Javiera Parada llega a Puerto Montt y a Frutillar para presentar Sin Nada que Perder , un libro que recorre, desde una mirada profundamente personal, cinco décadas de la historia reciente de Chile.
En este nuevo encuentro de En la Mira, conversaremos con Javiera sobre memoria, política, familia, pérdidas, convicciones y las decisiones que van marcando una vida. Un diálogo abierto y distendido, guiado por María José Hess y Eugenio Rengifo, para mirar Chile desde su experiencia y desde los grandes acontecimientos que han marcado nuestra historia.
Todo esto, en torno a una copa de vino y algo para picar, en el ambiente de Casa Lindemann.
📅 Viernes 28 de agosto a las 19:30 hrs en Casa Lindemann, Frutillar
🎟️ Valor: $5.000 — incluye copa de cortesía.
https://www.portaldisc.com/evento/encuentrosenlamira-sinnadaqueperder
