Lecturas de verano: leer para bajar el ritmo y abrir preguntas
4 de febrero de 2026

Diversas voces del ecosistema literario —bibliotecarios, escritores, escritoras, periodistas, gestores culturales y lectores— comparten recomendaciones de libros para esta época estival.
Para muchos, el verano es una pausa: una época en la que el tiempo se abre y permite volver a aquello que nos gusta, como leer sin apuro. Por eso, desde Barco de Papel convocamos a distintas voces y amantes de la literatura a compartir recomendaciones de lectura para acompañar estas vacaciones.
No me gusta mi cuello (2006) y No me acuerdo de nada (2010), Nora Ephron (Ediciones en español: Libros del Asteroide)
Desde la escritura y la mediación lectora, Belén Fernández Llanos —encargada de la Biblioteca Pública de Purranque y autora de Tu mamá es la lluvia (2025) y Ella estuvo entre nosotros (2019)— comparte estas lecturas.
“Mi verano empezó con la lectura de dos libros de Nora Ephron: No me gusta mi cuello y No me acuerdo de nada. No hay tantos autores que me produzcan lo que me genera ella: termino sus libros, busco mi libreta o la aplicación de notas del teléfono y me pongo a escribir. Ese es el regalo que nos dejó Nora: un mensaje de confianza, una invitación a escribir sobre lo intrascendente, sobre aquello que quisiéramos esconder para parecer inteligentes, pero que ella —con buena escritura— convierte en algo que traspasa la superficie de las cosas y nos muestra una verdad individual que nos hermana y, por eso mismo, es profunda.
En ambos libros, Nora Ephron despliega su mirada sobre el divorcio, el periodismo, la vejez, las amigas y la muerte de las amigas; las madres, su creatividad y su alcoholismo; las herencias, su obsesión con las carteras, el deterioro de su cuello, su progresiva calvicie, lo que no va a extrañar de estar viva y aquello que lamentará no tener cuando muera.
Nora Ephron me acompaña mientras trabajo en la biblioteca que dirijo, mientras crío, mientras nado en el lago y hago como que descanso, aunque en realidad estoy escribiendo”.
La sonrisa de Mandela, John Carlin (Penguin Random House, 2013)
Recomienda: Emilio Urriola, periodista, lector entusiasta y usuario activo de Goodreads, plataforma de catalogación social de libros.
“Para un verano light, recomiendo un peso pesado de la historia reciente.
Nelson Mandela fue un crack. Ícono de la paz, de la mesura, del optimismo, al primer presidente negro de Sudáfrica se le recuerda por lograr unir a un país que arrastraba una herida profunda por culpa de la violencia racial.
John Carlin es otro crack. Periodista británico, que cubre deporte y política (¡buena mezcla!) conoció a Mandela cuando fue enviado en 1989 al país africano a cubrir su liberación y su llegada al poder.
Independiente de su ideología, todos los líderes políticos, sociales y faranduleros de su época querían una foto con él. Ese magnetismo, Carlin lo describe de forma magistral. En ocho capítulos y en apenas 190 páginas, Carlin resalta la capacidad de seducción y astucia política que tuvo Mandela para aprovechar, por ejemplo, los logros del equipo de rugby nacional como herramienta de cohesión social. Para más info, ver Invictus con Morgan Freeman como Mr. Mandela”.
Buenos días, tristeza, Françoise Sagan (Tusquets Editores, 2025)
Para quienes buscan una lectura breve, luminosa y con capas, Paloma Mas, profesora y mediadora de lectura, comparte su recomendación para esta temporada.
“Aquel verano, yo tenía diecisiete años y era completamente feliz, así se lee en las primeras líneas de Buenos días, tristeza de Françoise Sagan, quizás la novela más veraniega que he leído.
Cécile nos cuenta cómo fueron las vacaciones que marcaron su vida para siempre. La acción transcurre en un balneario en la Riviera Francesa, en donde no hay mucho más que hacer que despertar a mediodía, comer melón al desayuno, pasar la tarde echada en la arena, enamorarse del vecino e ir por unos tragos a Cannes al atardecer: el panorama perfecto para que Cécile y su padre, unos vividores despreocupados, disfruten al máximo.
Sin embargo, la presencia de Anne, la nueva amante del padre de Cécile, vendrá a perturbar esta vida frívola y fácil. Cécile resentirá la nueva conquista de su padre, y cuando la relación se ponga seria, fraguará un plan que provocará que sus vacaciones y su vida no vuelvan nunca a ser lo que fueron.
Esta novela se publicó en 1954, cuando la propia Sagan tenía dieciocho años, su tono sensible y desfachatado la llevó al éxito. En 1958, Otto Preminger la adaptó al cine: la película es también una joya”.
Bitácora Trans, Esther Margaritas (Pabra Editorial, 2024)
Recomienda: Cristian Saldivia, bibliotecólogo y encargado de la Biblioteca Pública Municipal Paul Harris de Puerto Varas
“Para estos días de verano, cuando el tiempo se abre para leer historias que dejan huella, vale la pena destacar Bitácora Trans, de la escritora puertovarina Esther Margaritas. En este libro, la autora narra en primera persona el recorrido de su vida a través de experiencias marcadas por la amistad, la compañía y la construcción de identidad. La obra invita a acompañar un proceso íntimo y valiente: la transición, la memoria y la resistencia, vividas desde el territorio del sur de Chile.
Con una narrativa poética y cercana, el texto nos lleva por espacios cotidianos que resonarán en muchas y muchos lectores. No se trata solo de una biografía, sino de una bitácora emocional donde el paisaje, el cuerpo y la historia dialogan constantemente.
Este trabajo literario también muestra una evolución en la escritura de la autora, posicionándola como una voz relevante en la región. El libro —que juega con la multimodalidad— integra palabras, imágenes y referencias que fortalecen su carácter de libro-objeto. Escrito desde lo cotidiano y el corazón, Bitácora Trans es una lectura que cautiva, emociona y entrelaza memoria, territorio e identidad”.
Saga napolitana (inicia con La amiga estupenda), Elena Ferrante
La recomendación viene de: Valentina Colodro, lectora y veterinaria dedicada a la conservación de ecosistemas amenazados.
“Para este verano recomiendo la saga napolitana de Elena Ferrante, que comienza con La amiga estupenda.
Primero, porque es una lectura absorbente. La relación entre dos amigas, Lenù y Lila, avanza con una intensidad que invita a leer por largos períodos, algo que el verano permite mejor que otras estaciones. Segundo, porque es una historia extensa que acompaña en el tiempo: al desarrollarse a lo largo de cuatro libros y varias décadas, funciona muy bien para un período en que la rutina baja y se puede sostener una lectura continua.
Tercero, porque combina una alta carga emocional con una prosa directa y fluida. No es una lectura liviana, pero tampoco exige un esfuerzo formal excesivo. Cuarto, porque el sentido del lugar es central: Nápoles, el calor, la vida de barrio y los cambios sociales estructuran la experiencia de los personajes. Incluso uno de los libros transcurre en una isla, durante un verano decisivo, reforzando la relación entre tiempo, espacio y transformación.
Por último, es una lectura que deja material para pensar sin volverse pesada. Acompaña bien el verano porque permite alternar disfrute y reflexión, sin solemnidad”.
Andan diciendo por ahí, María Paz Badilla y Florencia Olivos (Vasalisa Ediciones, 2022)
Desde su experiencia en Frutillar, Andrés León, socio y librero de Librería de Fuego, comparte esta recomendación.
“Dentro de las muchas historias que pasan en la librería, hay algo que siempre me emociona: escuchar hablar de libros. Poner oreja a esos relatos es, por lejos, una de las cosas más gratificantes de este oficio. Andan diciendo por ahí es una de esas historias que espero lleguen de esa forma.
Quienes hemos llegado a vivir acá sabemos lo hermoso —y también lo difícil— que puede ser moverse hacia este lado del mapa. Este libro álbum infantil habla de ese primer enfrentamiento con el sur y con las nuevas experiencias: cuando todo es nuevo, helado, desconocido, y se pasa de la fría melancolía a ese rico calorcito humano que, de a poco, nos hace sentir en casa. Porque, ¡pucha que se necesitan lindas amistades en el sur!
La historia nos invita a mirar la distancia entre cómo se supone que deberíamos sentirnos y cómo realmente nos sentimos, mostrando cómo el paisaje y el entorno también se vuelven parte de nuestras emociones.
Si tienes la oportunidad de leerlo para alguien, ojalá funcione como un abrazo tibiecito: para esa persona que elegiste y para ti también”.

Primera sangre, Amélie Nothomb (Anagrama, 2023)
Desde Frutillar, Claudio Suárez Cruzat —escritor y cirujano retirado— comparte esta recomendación.
La historia, narrada en primera persona, empieza con Patrick, de 28 años, enfrentando un pelotón de fusilamiento. Recordé al coronel Buendía y desconfié injustamente. No se puede competir con un premio Nobel latinoamericano.
Desde el paredón, la historia retrocede. Bélgica, Segunda Guerra Mundial. Patrick tiene seis años, es huérfano de padre. Su madre, sin tiempo para él, lo deja al cuidado de los abuelos maternos que lo crían entre algodones. Lo visita semanalmente.
El abuelo materno, militar, piensa que Patrick necesita curtirse para enfrentar el futuro. Decide mandarlo a pasar el verano en Pont d’Oye, con los Nothomb. Conoce a su abuelo paterno, poeta viudo y vuelto a casar. Convive con “la jauría”, los hijos del segundo matrimonio.
A pesar de la difícil adaptación inicial, brutal a ratos, Patrick descubre la magia de los veranos con su familia paterna. Lo que aprende condicionará sus decisiones futuras.
Los sorprendentes veranos de Patrick Nothomb, el padre de la autora, son una gran compañía para este verano sureño".
Perdida, Gillian Flynn (Literatura Random House, 2012)
Desde la edición de textos, Gianitsa Corral —periodista, redactora y correctora— comparte esta lectura.
“El quinto aniversario de matrimonio. Un hombre que vive los embates de la cesantía. Su mujer, heredera de un fondo fiduciario. Una pareja feliz. O al menos eso aparentan.
La mañana de la celebración de sus bodas de madera —cinco años de solidez, estabilidad y madurez— Amy, la esposa abnegada y ¿manipuladora?, desaparece sin dejar rastro. Una investigación policial. Una mediática campaña para su búsqueda. Un diario de vida que expone secretos. Un esposo que pasa de víctima a victimario.
Perdida (2012) de Gillian Flynn —que en 2014 llegó al cine con David Fincher (a mi gusto, una buena adaptación)— es un thriller de fácil lectura que expone la complejidad de las relaciones de pareja, donde la distorsión de la realidad se posiciona entre sus protagonistas. Mientras nos adentramos en el relato le creemos a uno; pero constantemente cambiamos de parecer al enfrentarnos a la verdad del otro. Pura disfunción marital que se nos presenta a lo largo de 568 páginas que se leen de un tirón, saciando nuestro instinto morboso. Ideal para estas tardes de verano”.
A orillas del mar, Abdulrazak Gurnah (Narrativa Salamandra de Penguin Random House Grupo editorial, 2022).
Recomendado por María José Hess, periodista y co-editora de la revista Barco de Papel.
“Esta novela del premio Nobel de Literatura (2021) de origen tanzano fue mi elección para leer desde Pucatrihue, justamente para explorar un mundo diferente a orillas del mar. El autor tiene una pluma exquisita que hurga en lo cotidiano, salpicada de naturalidad, de humor e ironía, y a través de ello aborda las profundidades de la cultura, la política, la migración, el asilo, las consecuencias de la colonización en África y las relaciones humanas. Es la segunda novela que leo de Gurnah, después de Paraíso, y ambas coinciden en cautivar a través de sus personajes y sus emociones: la curiosidad, la culpa, la aceptación, son parte de sus encantadores recursos, con claroscuros que me llevaron a preguntarme continuamente acerca de quiénes son los buenos y quiénes los villanos".
Aquí un extracto: “He aquí la historia del mercader que me conseguía el oud. La contaré como sigue porque ya no sé quién pueda estar escuchando. Se llamaba Hussein y era un persa de Bahréin, como se encargaba de recordar a quienes lo tomaban por árabe o por indio. Se contaba entre los mercaderes más prósperos de la época, vestía un kanzu color crema con bordados típico del Golfo Pérsico y siempre iba impecablemente limpio y perfumado”.
El mal dormir, David Jiménez Torres (Libros del Asteroide, 2022)
Recomienda: José Miguel Martínez, escritor y conductor de Cátedras Paralelas, podcast sobre lecturas y libros.
“Siempre he dormido mal. Este es uno de los hechos fundamentales de mi vida. Así abre mi recomendación de verano: El mal dormir de David Jiménez Torres. Un ensayo que aborda la experiencia de quienes, como el autor —y como yo—, luchamos por conciliar el sueño. ¿Por qué leerlo en verano? Porque, para un mal durmiente, las noches cálidas de la estación más agradable del año (al menos en el sur) o las tardes de guata en la playa no garantizan el descanso. Se trata de un ensayo ameno, empático e inteligente, con una prosa elegante y lejana de la divulgación científica, ideal para quienes habitamos noches irregulares donde la mente, en vez de reposar, fluye en un entretejido caótico de pensamientos, recuerdos y visiones que sólo se detienen cuando la luz de la mañana se asoma entre las cortinas. Al final, uno nunca sabe claramente por qué, incluso en vacaciones, padeció el desvelo. Ahora bien, si usted es un buen durmiente, pase de largo esta lectura y —lo digo no sin envidia— siga gozando de sus reparadoras noches veraniegas”.
Ensayos de una casa, Macarena García Moggia, (Alquimia Ediciones, 2024)
Una lectura de no ficción recomendada por Catalina Billeke Brancoli, periodista y coeditora de Barco de Papel.
“Este es el libro que me hubiese gustado escribir. Porque, al igual que en la película noruega Valor Sentimental (2025), la casa familiar no funciona solo como un escenario, sino como un espacio cargado de memoria, afectos y tensiones. La autora, a través de elementos aparentemente simples —una cama, una ventana, un muro—, logra algo profundamente difícil: detener el tiempo y volver significativo lo cotidiano.
Se trata de un libro de no ficción en el que Macarena escribe sobre lo íntimo y lo doméstico, poniendo atención en gestos mínimos, rutinas y espacios que suelen pasar desapercibidos, pero que sostienen buena parte de nuestra trayectoria vital.
En verano, una época que suele asociarse al descanso y a la sensación de partir de cero, alineada con lo que quiero, me atraen especialmente las lecturas que se leen rápido, pero que dejan preguntas y reflexiones que acompañan durante y después de la lectura”.