Recuperación del patrimonio: A un año de la puesta en marcha del Centro de Interpretación Cultural Casa Pauly Oelckers

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11 de febrero de 2026

PorMaría José Hess Paz
Recuperación del patrimonio: A un año de la puesta en marcha del Centro de Interpretación Cultural Casa Pauly Oelckers

El Centro de Interpretación Cultural Casa Pauly Oelckers cumple un año desde su apertura, celebrando a través de este emblemático inmueble la recuperación del patrimonio, una llave a la historia cultural y la identidad de Puerto Montt. 

Desde Revista Barco de Papel visitamos el centro, hicimos un recorrido guiado por Andrea Cornejo y conversamos con Diego Fuenzalida, encargado de Casa Pauly Oelckers, para conocer más acerca sobre el primer año de funcionamiento y cómo se rinde honor a la apuesta original de la familia Pauly Oelckers, invitando a participar, descubrir y vivir la cultura.

"Toda la parte técnica de Casa Pauly está bajo el Museo Histórico de Puerto Montt. Su directora Pamela Urtubia, es la que lideró el equipo e inició la búsqueda de recursos para la conservación y museografía de Casa Pauly", destaca Diego Fuenzalida. Un riguroso proceso de restauración, liderado por el Ministerio de Obras Públicas y que contó con una inversión de más de dos mil millones de pesos desde Subdere y Gobierno Regional de Los Lagos, devolvió el esplendor a sus maderas nativas de raulí y alerce. 

[Montaje fotográfico superior: Exterior de la casona previo a la restauración]

[Montaje fotográfico superior: Interior de la casona previo a la restauración]

Desde entonces, la casona se ha convertido en un espacio vibrante de encuentro comunitario. Su puesta en valor rescata una estructura centenaria y ha reactivado el corazón cultural de la ciudad, permitiendo que nuevas generaciones conecten con la historia de familias alemanas que llegaron al sur del país.

Construida en 1903 para Guillermo Pauly y Teresa Oelckers, la casa fue durante décadas el epicentro de la vida social y artística local. Allí crecieron sus hijas Orstrudis y María Luisa.  

Según cuenta Andrea durante el recorrido: “Se cree que la construcción de la casa duró dos años aproximadamente. Guillermo Pauly tocaba muy bien el piano e hizo un espacio especial para la música”. 

Su diseño destaca por fusionar la arquitectura chilota y alemana con elementos neoclásicos y fachadas de simetría perfecta. En sus años de gloria, su salón de conciertos —con capacidad para hasta 100 personas— recibió a figuras de talla mundial, siendo el hito más recordado la visita del maestro pianista Claudio Arrau en la década de los años 20.


[Fotografía superior: Vista aérea actual]

El proyecto de recuperación ha sido ampliamente reconocido, obteniendo el Premio al Aporte Urbano (PAU) 2023 en la categoría de "Mejor Proyecto de Intervención Patrimonial". Se reconoce la conservación de sus más de cuatrocientos metros cuadrados, donde se preservaron detalles ornamentales, papeles murales importados de Europa y la característica hojalatería exterior. La intervención buscó proteger la materialidad del Monumento Nacional (declarado así en 2009) y lograr integrarlo de manera armónica a las dinámicas urbanas contemporáneas de Puerto Montt.

La experiencia actual del centro destaca por su propuesta museográfica, que invita a un recorrido a través de sus tres pisos. “En lo que era el comedor la museografía ofrece un recorrido por la historia familiar y cultural como libros que se van abriendo”, explica Diego Fuenzalida, “mientras que en los pasillos se encuentran intervenciones en las paredes con textos, libros y réplicas”. 

Las salas cuentan con una curatoría mensual que exhibe obras de artistas regionales y nacionales, además de muestras temáticas que exploran la historia de la familia Pauly y parte de lo que la Sociedad Musical de Puerto Montt. El inmueble funciona hoy como un pequeño museo y un centro de mediación artística donde se realizan talleres, ciclos de cine y lanzamientos de libros, en memoria del uso familiar y social que tuvo.

Este primer año de funcionamiento reafirma que la Casa Pauly es un puente entre siglos que promueve el desarrollo cultural, el encuentro y el turismo. Con sus puertas abiertas de lunes a viernes (entrada gratuita), el legado de Guillermo Pauly, Teresa Oelckers, y sus hijas Orstrudis y María Luisa sigue vivo, transformando el patrimonio arquitectónico en un motor de identidad regional. 

Datos familiares

Orstrudis Teresa Ana recibió ese nombre en homenaje a uno de los personajes de la ópera Lohengrim de Richard Wagner. Junto a su hermana Augusta María Luisa “Cuchita” tuvieron una profunda relación, reflejada en las distintas fotografías que registran momentos de su niñez y juventud. Orstrudis murió a los días de su matrimonio, probablemente de tifus o hemorragia estomacal. María Luisa vivió hasta los 93 años, siempre en la casa de sus padres y adoptó a Patricia Olinda Castillo Gallardo, Luis Alberto Higueras Aedo y Luis Rodrigo Higueras Torres como sus hijos. 

[Gentileza fotografías Casa Pauly y Barco de Papel]